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LAS DANZAS DE LA EDAD ANTIGUA

Las bailarinas sagradas de la India, además de bailar, tenían que cuidar el templo. – En China, las danzas lentas tenían una moraleja para enseñar al público a amar lo bueno y lo bello. – En Japón, la danza era el enlace entre el ser humano y Dios. – En Egipto la danza estaba relacionada con la muerte y la resurrección. – En Grecia, los bailarines y demás artistas del espectáculo tenían el privilegio de no hacer el servicio militar y de poder cruzar las líneas de combate cuando las ciudades estaban en guerra. Las danzas griegas podían ser religiosas y dramáticas. – En Roma existían las danzas de hombres llamadas baile de los salios. Los bailarines percutían con las lanzas sobre sus escudos.   – En Bizancio, las danzas eran religiosas, patrióticas y privadas. Se hacían en nombre de algún dios: Zeus, Apolo, Afrodita…

Danza medieval

En la Edad Media, los fieles bailaban ciertas danzas ceremoniales o danzas de culto para honrar a Dios en un lugar llamado bal1atoria o choraria destinado para esos fines en algunas catedrales. Las danzas ceremoniales y rituales existieron separadamente de las danzas de entretenimiento tanto de las clases altas como las del pueblo. La moresca fue una especie de crónica bailada inspirada en la leyenda del Cid que presentaba las luchas entre los cristianos y los infieles.

Danza renacentista

En esta época, en las cortes europeas se bailaban los bailes formales de los campesinos como la «Basse Danse» (danza baja) en la cual los pies no se levantaban del piso alternándose con la «Haute Danse» (danza alta), en la cual había saltos, piruetas y brincos. Esta última era bailada especialmente por hombres, porque las mujeres vestían trajes muy largos que les impedían saltar. Cada una de estas danzas tenía sus propios pasos y diseños especiales los cuales seguían reglas estrictas.

Durante el Renacimiento, las danzas fueron la diversión de príncipes y cortesanos en las fiestas, mascaradas o bailes de masca­ras y banquetes. Poco a poco, los bailarines profesionales fueron sustituyendo a los aficionados de la nobleza. Cuando surge la edificación del teatro, las danzas cortesanas (ballet de Cour) de­jan de realizarse en el salón de baile de la corte y pasan al teatro como espectáculo, donde se tenía que pagar una entrada.

Danza clásica

La danza clásica o ballet aparece como diversión en las cortes italianas y francesas de los siglos XVI Y XVII. Los comienzos del ballet clásico se remontan a 1661, cuando el rey Luis XIV de Francia creo la Academia Real de Danza con el fin de codificar las danzas de la corte (ballet de Cour). Su director, Beauchamps (1636-1705), creo las cinco posiciones básicas del ballet.

Los primeros ballets consistían en una sucesión de danzas sin música ni poesía, pero a partir de 1661, Moliere, actor y dramaturgo francés, empezó a usar el ballet como parte de sus obras. Desde 1670, los bailarines profesionales sustituyeron a los aficionados. En 1713, el teatro de la Academia Real de Danza, llamado la opera de Paris, estableció una compañía permanente de bailarines.

El ballet romántico

A principios del siglo XIX, las bailarinas empezaron a bailar so­bre las puntas de los pies, endureciendo las puntas de sus zapatillas y así obtener una mayor superficie de apoyo. María Taglioni fue la primera en utilizar las zapatillas de puntas.

La danza moderna

La danza moderna tiene sus antecedentes en el florecimiento del ballet ruso en la segunda mitad del siglo XIX. En los ballets EI Lago de las Cisnes y La Bella Durmiente de Tchaikovski los baila­rines rusos desarrollaron un estilo diferente. A partir del éxito logrado por los bailarines rusos en Paris en 1909, surgieron nuevas técnicas y estilos de danza que incluían movimientos más espontáneos, mas angulosos …

Paralelamente al auge del ballet moderno en el siglo XX, se desarrollan otros métodos de educación musical, tales como la Rítmica de Jacques Dalcroze (1865-1958), los cuales se fundamentan en la expresión corporal y la danza moderna para desarrollar al máximo las capacidades rítmicas y psicomotoras, lateralidad, senti­do corporal-espacial, coordinación neuromuscular del niño.

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